Ser zurdo no tiene nada que ver con el cerebro

Ciencia y Tecnologia

Existe una amplia discriminación silenciosa ante los zurdos.  La mayoría de los objetos de uso diario están destinados a personas diestras, especialmente en el ambiente escolar donde los pupitres para zurdos eran casi inexistentes, las tijeras prestadas eran difíciles de usar e incluso los instrumentos musicales eran incómodos de usar.

El mundo estaba hecho para los diestros… ¿Donde quedaban los zurdos entonces?

Las razones para que existiese esa diferencia ha llenado de curiosidad a los científicos. Durante años se han dedicado a buscar a fondo y exactamente de donde proviene la diferencia entre ser zurdo o ser diestro.

En épocas anteriores ser zurdo se consideraba un defecto que debía ser corregido y muchos niños crecieron obligados a escribir como diestros para encajar dentro de la “normalidad”.

Anteriormente se creía que durante el proceso de gestación, el desarrollo de alguno de los hemisferios del cerebro de manera más pronunciada que el otro causaba que se determinara si eran zurdos o diestros.

Pero recientemente, un estudio de la revista eLife explica que la zurdera proviene de la médula espinal y no del cerebro. 

La Universidad de Ruhr, en Alemania, reveló que durante la gestación la actividad de los genes en la médula espinal era asimétrica. Sebastian Ocklenburg, quien dirige la investigación, explica que los embriones registran mayor dinamismo de los genes en el lado izquierdo o el lado derecho de la médula.

Ockenburg plantea que hasta antes de la semana número 15 de gestación la corteza motora y la médula espinal no están conectadas. Sin embargo, el feto ya presenta movimiento en manos y pies, gracias a la médula espinal.

Dependiendo de si hay mayor actividad de los genes en el lado izquierdo o derecho de la médula, eso determinará la prevalencia del lado derecho o izquierdo.

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Imágen cortesía de 20minutos.es

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